El intento de Pedro Sánchez de calmar la crisis por las denuncias de acoso sexual ha tenido el efecto contrario. El goteo constante de casos ha provocado una profunda fractura entre Moncloa y Ferraz. El sector feminista del PSOE considera nefasta la gestión del Gobierno y denuncia descontrol interno, falta de respuestas claras y un trato desigual entre militantes y no afiliadas. En el partido acusan al Ejecutivo de anteponer sus intereses a los del PSOE y advierten de que habrá más denuncias.
