En la salida de Venezuela de Machado la colaboración de Estados Unidos ha sido clave. La opositora salió de madrugada de Caracas y viajó en un barco pesquero hasta la isla de Curazao. Allí la esperaba una persona enviada por la administración Trump. Un socio de Miami les proporcionó un jet privado con el que María Corina volaría hasta Europa previa escala en Maine. Dos cazas estadounidenses supervisaron todo el proceso en las costas de Venezuela. Machado aterrizó en Oslo ayer por la noche cuando la ceremonia de los Nobel ya había concluido.
