Ha sido convocar elecciones en Andalucía para el 17 de mayo y empezar a cocerse los gobiernos autonómicos entre PP y VOX. Hay un hecho comprometedor: En Europa, el PP rompe su pacto no escrito con los socialistas europeos en materia de inmigración ilegal y votará con Vox y sus aliados dar un impulso a las deportaciones de los inmigrantes en situación irregular. Esa es una decisión relevante que se reflejará en las negociaciones autonómicas españolas. Un obstáculo menos para diseñar los elementos comunes en los aspectos “irrenunciables” de Vox: mejorar la seguridad en las calles; vivienda accesible; recorte del despilfarro de dinero público y bajadas masivas de impuestos y poner a la familia en el centro de todas las políticas.
