Pedro Sánchez anunciaba en Nueva York, el envío de un buque español para asistir a la flotilla-chichinabo de Colau y la Greta, con ayuda para Gaza. Pero ¿Puede hacerlo sin que lo apruebe antes el Congreso? ¿Se cree Sánchez que es el comandante supremo de las Fuerzas Armadas, como Trump? “¿He ordenado que mañana zarpe del puerto de Cartagena”, dijo? La cuestión es que no puede.
Hay precedentes en los que navíos de la Armada protegieron a pescadores durante la guerra del fletán, o en Somalia, siempre lo autorizó el Congreso. Si el barco zarpa sin ese plácet, Sánchez se habrá metido en un lío que puede ser su Vietnam político.
