El ministro Óscar Puente ha ordenado al fabricante y a la empresa que soldó la vía que no revelen ningún dato técnico sobre el tramo del punto kilométrico 318, donde descarriló el tren Iryo, hasta 2030. Aunque anteriormente aseguró que la renovación de la línea había sido completa, se confirmó que algunos carriles son de 1989 y fueron soldados a tramos nuevos de 2023. La causa del accidente parece estar relacionada con la rotura de una soldadura, según la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios.
