Al menos 137 personas y 180 heridos tras el brutal atentado en la sala de conciertos de Moscú el pasado viernes. Una de las ramas del Estado Islámico ha reivindicado el atentado pero desde el Kremlin siguen pensando que los servicios de inteligencia ucranianos están detrás del ataque. Rusia ha detenido a 4 de los terroristas implicados y los ha mostrado al mundo con evidentes signos de tortura
