El Gobierno se va a quedar solo defendiendo la supuesta lealtad de Marruecos. La juez Tardón asume formalmente la investigación y lo hace en un auto en el que escribe que tras un examen preliminar, la invasión de Ceuta parece un delito intencionado de atentar contra el Estado. Hábilmente la magistrada cita en su auto al propio Sánchez que horas después del asalto de más de 70.000 jóvenes por la playa ceutí, hablaba de “ataque a la integridad territorial de España”. Sin embargo, los sanchistas no consienten siquiera desconfianzas para con Marruecos. Hoy Marlaska ha redoblado su confianza en el país vecino.
