20 días después ya conocemos la sentencia del Supremo sobre Álvaro García Ortiz que le condena por un delito de revelación de secretos. La condena sustentada en la opinión de cinco magistrados de los siete desmonta muchos de los bulos de este Gobierno, cuyo presidente llegó a decir que tras la sentencia había una especie de actitud prevaricadora. El Supremo dice que responder a una noticia falsa no justifica un delito de revelación de secretos. También hacen mención de la Nota de Fiscalía que contenía datos reservados del contribuyente González Amador. Dicen los magistrados que le condenan que el deber de confidencialidad no desaparece porque los datos se hayan divulgado antes por algún medio.
