El Gobierno y la dirección de Ferraz han dado la orden de boicotear los actos de apoyo a Ceuta programados para el 2 de septiembre. Acusan al Partido Popular de utilizar las protestas para fines políticos. Sin embargo, varios alcaldes del PSOE han decidido ignorar la línea marcada por la ejecutiva del PSOE y anteponer el bienestar de los ciudadanos.
