Entrevista a Marta Pérez Ibáñez, historiadora del arte, para hablar sobre el espectacular robo de película en el Museo de Louvre. Sorpresa entre los expertos por un robo de estas características. También llama la atención que las joyas no estuvieran ancladas y que fuera tan fácil robarlas. Todas las obras de arte que son robadas pasan al mercado negro y pueden ser vendidas porque evidentemente en ese mercado no hay control. Pérez Ibáñez asegura que hay organizaciones internacionales que se dedican a buscar obras de arte robadas. Además, afirma que si las joyas no se encuentran en 48 horas, lo más seguro es que terminen desmontadas.
