Citada como testigo, la número 2 del PSOE madrileño ha salido en defensa de Moncloa y ha intentado eludir responsabilidades. Dice que no fue ni la fiscalía ni Moncloa quien le envió los emails del novio de Ayuso, sino un periodista, aunque no recuerda quién. Sí asegura que solo se lo envió a Juan Lobato para que lo usara en contra de Díaz Ayuso, pero que en ningún momento recibió órdenes de Moncloa. Sánchez Acera no puede enseñar los mensajes de ese día porque, al igual que el fiscal general, también ha cambiado de móvil y asegura que un técnico le borró los mensajes. Eso sí, ha querido dejar claro que lo que recibió fue un pantallazo y no un correo electrónico.
