El presidente del Gobierno ha llegado a China, el gran rival de EE. UU., y pone en el centro de la diana a España. El secretario del Tesoro de Estados Unidos ha advertido: “Acercarse a China sería cortarse el cuello”. El Gobierno insiste en que se trata de una visita bilateral y que ha habido coordinación con la UE, pero Bruselas ya advirtió de que no se debe ir por libre.
