Sánchez fracasa por séptima vez en su intento de oficializar el catalán, gallego y euskera en la Unión Europea, ya que Bruselas rechaza la propuesta por dudas legales y falta de consenso entre los países. Aunque el Gobierno asegura que no hará falta reformar tratados y promete seguir intentándolo, Sánchez no logra satisfacer a Puigdemont, incluso ofreciendo cubrir todos los costes para lograrlo.
