El plan de regeneración democrática del presidente prometía marcar un antes y un después para la regulación de lo que el socialista califica de “máquinas de generar bulos”. Hoy todos coinciden en que su discurso estaba vacío, falto de ideas y concreción y apuntan a varios factores que le han llevado a las prisas por presentar su “NO” plan de regeneración. Primero porque Europa le ha obligado a ello, también por las informaciones publicadas sobre su hermano y esposa, Begoña Gómez.
