Los socios de Gobierno dejaron claro en el Congreso que no dejarán caer a Pedro Sánchez pese a los escándalos de corrupción, pero con una condición: rapidez en el cumplimiento de acuerdos y medidas pendientes. Sánchez, cumpliendo con lo acordado, se reunirá con Cataluña para pactar la “financiación singular” y la gestión tributaria, que permitirá a Cataluña recaudar todos sus impuestos. Además, se espera un encuentro con el PNV para tratar el traspaso de la Seguridad Social y la oficialidad del euskera en la UE. Junts reclama el reconocimiento del catalán en Europa, y Sánchez promete buscar el apoyo necesario tras un intento fallido en mayo. Emiliano García Page critica esta agenda como un privilegio inconstitucional.
