Pedro Sánchez ha activado una estrategia política para desviar la atención de los casos judiciales que afectan a su entorno más cercano: su esposa, Begoña Gómez; su hermano, David Sánchez; el exministro José Luis Ábalos; su exasesor Koldo García; y el exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán. Bajo sus órdenes, los ministros priorizan los temas más polémicos —como Gaza, la inmigración o el aborto— para movilizar a la izquierda y poner en aprietos a la oposición. Además, Sánchez prepara un gran acto el 20 de noviembre, aniversario de la muerte de Franco, bajo el lema “España en libertad. 50 años”, con el que busca reforzar su liderazgo y mantener el pulso político hasta 2027.
