Sánchez recula y se suma a última hora a la firma de un documento conjunto de líderes europeos en apoyo a Zelenski, después de haberse desmarcado inicialmente del movimiento internacional frente a la invasión rusa. Su decisión llega justo cuando empiezan a aflorar las críticas, lo que provoca que cambie de opinión. Es un movimiento más que pone en entredicho la fiabilidad de España ante el resto de países europeos.
