La ausencia de España en Eurovision abre la puerta a que el veto se extienda a otros ámbitos. El Gobierno ya plantea que España renuncie al Mundial de fútbol de 2026 si Israel se clasifica. Aunque esta posibilidad es muy remota, Moncloa insiste en que valorará que los de Luis de La Fuente no participen. En la Euroliga de baloncesto, que empieza en dos semanas, no compiten clubes rusos pero sí israelíes. Este repentino impulso del Ejecutivo no deja de ser contradictorio: España participa ahora mismo en el Mundial de atletismo de Tokio donde Israel tiene una delegación variada. El boicot de la Vuelta Ciclista alentado por Moncloa puede tener consecuencias: la Unión de Ciclistas cree que compromete la capacidad de España para acoger grandes eventos. El próximo año el tour de Francia sale previsiblemente desde Barcelona.
