Pedro Sánchez y Yolanda Díaz planean presentarse juntos en 33 provincias en las próximas elecciones generales, donde suele ganar el PP, el PSOE queda como segunda fuerza y Sumar no logra representación. Para revertir esta situación, quieren mover ficha en provincias como Salamanca, Valladolid o León, donde podrían arrebatar algún escaño al PP. Podemos no tiene constancia del plan, y el PSOE tendría que ceder puestos a Sumar. La estrategia ha generado malestar en Izquierda Unida, y los expertos consideran que el impacto sería limitado en el Congreso, sin alterar los resultados que ya predicen las encuestas.
