Aunque Javier Milei podría haberse ahorrado sus palabras sobre Begoña Gómez, no fueron un insulto institucional a la altura de romper relaciones con Argentina. ¿No sé da cuenta Sánchez que este disparate podría tener el mismo coste económico que romper con Argelia? El propio Milei retrata al presidente español en su última entrevista en un medio argentino. «Socialista arrogante» o «totalitario» son algunas de las perlas que le dedica el inquilino de la Casa Rosada, que insiste en que confundir Estado con presidente, o, peor, con la esposa del presidente, es propio del socialismo más tiránico
