El exjefe de la UDEF, Óscar Sánchez Gil, detenido la semana pasada por estar al servicio de una potente organización de narcos, invirtió millones de euros en empresas de al menos 6 países a través de terceros. Era tanta la cantidad de dinero que tenía, que tuvo que crear una red de testaferros para diversificar el dinero y dificultar el rastreo. Todo este escándalo tiene sus raíces en la incautación de 13 toneladas de cocaína en el puerto de Algeciras.
