Junts no solo rechaza la financiación singular pactada por Esquerra, sino que además se opone a dos proyectos clave para el Ejecutivo. Los de Puigdemont tumbaron ayer la reducción de la jornada laboral, que queda aplazada hasta septiembre, y (todo apunta a que seguirán el mismo paso con la reforma judicial de Félix Bolaños. El ministro de Justicia tiene hasta el próximo martes para atar su apoyo a una ley que ha sido contestadísima por jueces y fiscales. El precio a pagar por los independentistas es muy alto: Puigdemont quiere un Consell de Justicia catalán (el equiparable al CGPJ) y la supresión de la Audiencia Nacional.
