La subida de carburantes repercute en el transporte y en última instancia en el producto fresco que llega al supermercado. Los agricultores ya acusan más costes en la producción de frutas y hortalizas por la subida de los fertilizantes y del precio del gasóleo. Solo en la última semana el litro de diésel se ha encarecido 30 céntimos y el de la gasolina, 15. (**) El precio del gas también va ‘in crescendo’ y se espera que la factura de la luz nos salga 20 euros más cara este marzo. Y ojo porque también peligran las hipotecas. El euríbor ha alcanzado hoy su tasa diaria más alta desde hace un año.
