El Papa León XIV ha expresado su “sentido pésame” tras conocer la “dolorosa noticia” del grave accidente ferroviario ocurrido en la localidad cordobesa de Adamuz, en el que han fallecido al menos 39 personas y más de 150 han resultado heridas. El pontífice se ha declarado “profundamente apenado” por una tragedia que ha conmocionado a la opinión pública dentro y fuera de España.
El mensaje del Papa ha sido remitido mediante un telegrama dirigido a Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal Española, y enviado a través del secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin. En el texto, León XIV hace llegar su cercanía espiritual a los familiares de las víctimas mortales y desea una “pronta recuperación” a todas las personas que permanecen hospitalizadas tras el siniestro.
El pontífice ha querido también trasladar palabras de aliento a “los equipos de rescate y asistencia” que continúan trabajando en la zona, al tiempo que asegura sus oraciones por “el eterno descanso de los difuntos”. El mensaje concluye con la impartición de la bendición apostólica “por intercesión de Nuestra Señora del Pilar”, como “signo de esperanza en el Señor Resucitado”.
Mientras tanto, el obispo de Córdoba, Jesús Fernández, se ha desplazado esta mañana hasta el lugar del accidente para acompañar a las familias afectadas y coordinar la ayuda pastoral. La Diócesis ha puesto todos sus recursos a disposición de las autoridades y de los vecinos de Adamuz, manteniendo abiertas la iglesia de San Andrés Apóstol y las dependencias de Cáritas para atender a quienes lo necesiten.
En declaraciones a los medios, el obispo ha reconocido que “es un día muy triste para todos”, aunque ha subrayado como único aspecto positivo la gran ola de solidaridad surgida entre la población y los profesionales sanitarios. “Es necesaria ayuda médica, pero también psicológica y espiritual, porque en estas situaciones hace falta confianza y fe para volver a ponerse en pie y seguir caminando”, afirmó.
Por su parte, el párroco de la localidad, Rafael Prados, agradeció la labor de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, así como de los equipos de emergencia y de la Cruz Roja, destacando la dureza de un suceso que calificó como “un momento que se te ponía los pelos de punta”.