La precampaña hacia el 29-N sube de tono con un duro aviso del Partido Popular. Su portavoz parlamentaria en el Congreso, Ester Muñoz, ha señalado su temor a que España viva una ola de agitación social al estilo francés en caso de una victoria de la derecha.
En declaraciones a Telecinco, la dirigente popular ha cuestionado de forma abierta la cultura democrática del bloque de la investidura, acusando a los socios parlamentarios del Gobierno de blanquear la violencia vivida en el país vecino y sembrando dudas sobre si acatarán el veredicto de las urnas.
«La indignación se manifiesta en las urnas, no quemando calles»
Muñoz ha contrapuesto el malestar ciudadano con las formas violentas de protesta, haciendo un llamamiento expreso a la movilización masiva del electorado descontento con la etapa de Pedro Sánchez para propiciar un cambio en las urnas. A su juicio, el país debe optar entre «la delincuencia» del actual Ejecutivo y la alternativa de «decencia» que abandera Alberto Núñez Feijóo.
Para fundamentar sus reticencias sobre la reacción del bloque progresista ante una eventual derrota, la portavoz conservadora ha recurrido al historial de movilizaciones de la izquierda. Recordó episodios como el cerco al Congreso tras el triunfo de Mariano Rajoy o los altercados ante el Parlamento andaluz con la llegada de Juanma Moreno a la Junta, movilizaciones que —sostuvo— contaron con el respaldo logístico del PSOE.
Desgaste del «discurso del miedo» y pactos en el Senado
Frente a las advertencias de la izquierda sobre los posibles pactos con la formación de Santiago Abascal, Muñoz ha dado por agotado el relato del «miedo a Vox», asegurando que ya no moviliza al electorado.
En su lugar, ha centrado el debate en la pérdida de poder adquisitivo, el empeoramiento de los indicadores sociales tras ocho años de gestión socialista y el encarecimiento de la vivienda.
En relación con los contactos abiertos entre el PP y Vox para articular una estrategia común en la Cámara Alta, la dirigente ha enmarcado las conversaciones en el «interés general de España».
Pese a situarse al margen de las negociaciones directas, ha justificado la necesidad de tender puentes con la derecha para contrarrestar el pacto alcanzado por el PSOE y sus aliados, al que acusa de buscar la mayoría parlamentaria en el Senado únicamente para «torpedear y bloquear» la acción de un futuro Ejecutivo liderado por Feijóo.