El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, ha anunciado este martes que ha dado instrucciones para que Teherán inicie negociaciones con Estados Unidos, en un contexto marcado por las advertencias de una posible intervención militar por parte de Washington.
En un mensaje publicado en la red social X, Pezeshkian señaló que ha ordenado a su ministro de Asuntos Exteriores que explore la vía diplomática “siempre que exista un entorno adecuado, libre de amenazas y expectativas irrazonables”, y subrayó que cualquier diálogo deberá basarse en los principios de “dignidad, prudencia e interés propio”. Aunque no mencionó explícitamente a Estados Unidos, el anuncio se produce tras semanas de creciente tensión bilateral.
In light of requests from friendly governments in the region to respond to the proposal by the President of the United States for negotiations:
— Masoud Pezeshkian (@drpezeshkian) February 3, 2026
El movimiento de Teherán llega después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, ordenara en enero el despliegue de una flota de la Armada de Estados Unidos en el golfo Pérsico y advirtiera de que atacará Irán si no se alcanza un acuerdo que impida a la República Islámica desarrollar un arma nuclear.
Contactos diplomáticos en Estambul
Según informaciones publicadas por medios estadounidenses como Axios y The New York Times, el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, tienen previsto reunirse este viernes en Estambul para abordar un posible acuerdo nuclear.
Al encuentro podrían sumarse los ministros de Asuntos Exteriores de Turquía, Catar, Egipto, Omán, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Pakistán, según un funcionario estadounidense citado por Axios, lo que daría al diálogo un marcado carácter regional.
De confirmarse, se trataría del primer contacto directo entre representantes de Washington y Teherán desde que las negociaciones se rompieron en junio del año pasado, tras el inicio de la guerra entre Israel e Irán, un conflicto en el que Estados Unidos participó con el bombardeo de tres instalaciones nucleares iraníes.
Escalada militar y protestas internas
En paralelo a los contactos diplomáticos, Estados Unidos ha reforzado su presencia militar en la región con el despliegue del portaaviones USS Abraham Lincoln y varios destructores de misiles guiados, acompañados de miles de soldados adicionales, en las proximidades de las aguas iraníes del golfo Pérsico.
Este despliegue se produjo después de que Trump afirmara que Washington apoyaría a los manifestantes durante las protestas duramente reprimidas que han sacudido Irán en los últimos meses. Según cifras oficiales, las protestas dejaron 3.117 muertos, mientras que organizaciones opositoras como HRANA elevan el número de fallecidos a 6.842, investigan otros 11.000 posibles homicidios y denuncian más de 40.000 detenciones.
El anuncio de Pezeshkian abre así una nueva etapa de incertidumbre en las relaciones entre Irán y Estados Unidos, en la que la diplomacia y la presión militar avanzan de forma paralela.