El rey Felipe VI se ha pronunciado este lunes sobre el reto de la seguridad y la defensa en España y en la Unión Europea, en su intervención durante el foro ‘Wake Up Spain’ organizado por El Español. Apeló también al consenso entre fuerzas políticas.
El monarca dice que se trata de un debate «inaplazable», pues el mundo se encuentra a su juicio en un momento en que el multeralismo está en juego, y se corre el riesgo de una vuelta atrás «a las zonas de influencia» y el «mundo de las relaciones de poder».
«El mundo de ayer»
Para Felipe VI, «en estos días inciertos no podemos permitir que cunda la impresión de que el mundo del derecho, reflejo de nuestros principios y valores, sea el mundo de ayer». Siguiendo con su alegato del orden mundial actual, añadía que «el mundo de los valores y principios básicos, de los derechos humanos, del multilateralismo, de los cauces de cooperación, nos resulta más necesario que nunca, ha de ser el mundo de hoy».
«No parece razonable desandar ese camino que tanto ha costado, y volver a las zonas de influencia, al mundo de las relaciones de poder y a un puro mercantilismo sin reglas», proseguía el monarca, poniendo en valor tanto a la ONU como a la Unión Europea.
«Este mundo es preciso defenderlo y por eso el actual debate sobre la seguridad y la defensa en Europa es inaplazable», continuó Felipe VI, para quien el debate sobre defensa y seguridad debe ayudar «en la toma de importantes decisiones que muy posiblemente marcarán nuestro futuro para los próximos años».
Tras más de tres años de guerra en Ucrania y con un orden mundial reglado puesto en cuestión, el rey cree que los europeos han visto que ha llegado «la hora de que la Unión fortalezca sus capacidades en el ámbito de la seguridad y la defensa».
Una defensa del vínculo trasatlántico
Dicho todo esto, Felipe VI quiere que el conjunto de los europeos muestren un compromiso fuerte, transversal a los Estados miembros, y que no renieguen del vínculo trasatlántico con Estados Unidos. «Es un esfuerzo que solo podremos acometer a partir de un análisis integral» de los riegos y amenazas a los que se enfrenta Europa, comentó.
Esta reflexión debe a su juicio ser «honesta, responsable y solidaria», e incluir «una conciencia plena de la posición, potencial y alianzas, en particular, del vínculo transatlántico, a pesar de lo que se escucha, y de una firme determinación de afrontar, juntos, los desafíos comunes».
Y lejos de encerrarse en el pesimismo, el rey ha querido expresar que «España tiene realmente una oportunidad histórica de contribuir, junto a nuestros socios y desde posiciones de liderazgo, a afrontar este nuevo momento crucial para Europa y el mundo».