El Tribunal Supremo ha decretado este jueves prisión provisional, comunicada y sin fianza para el exministro de Transportes José Luis Ábalos y para su exasesor, Koldo García. Ambos ingresaron en la cárcel madrileña de Soto del Real tras una vista en la que la Fiscalía Anticorrupción y las acusaciones populares —lideradas por el Partido Popular— solicitaron encarcelarlos al considerar que existe un riesgo “extremo” de fuga.
Según el auto del juez instructor, existen indicios suficientes de delitos graves —como pertenencia a organización criminal, cohecho, malversación, tráfico de influencias y uso de información privilegiada— en el marco de la investigación de un presunto amaño de contratos públicos durante la pandemia.
La causa, conocida mediáticamente como Caso Koldo, apunta a que ambos estuvieron implicados en operaciones ilícitas relacionadas con contratos de suministro de material sanitario, entre otros pagos irregulares.
A su llegada a Soto del Real, los presos fueron sometidos al protocolo habitual: toma de huellas, registro de pertenencias y posterior traslado al módulo de ingresos, dónde ambos permanecen en la misma celda.
En paralelo, el PSOE, partido al que perteneció Ábalos, ha expresado su “respeto a la decisión judicial” y ha asegurado que mantiene su política de “tolerancia cero contra la corrupción”.