La Casa Blanca ha confirmado este lunes la apertura de una investigación oficial sobre la muerte de Alex Pretti, un enfermero de 37 años que fue tiroteado por agentes federales durante una operación antiinmigración en Minneapolis (Minnesota) el pasado fin de semana.
Según la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y la Oficina Federal de Investigación (FBI) ya participan en las pesquisas para esclarecer las circunstancias que rodearon el incidente, que ha generado una fuerte controversia política en Estados Unidos.
Leavitt ha defendido la apertura de la investigación, aunque también ha mantenido el discurso oficial de Washington al culpar a las autoridades estatales y municipales de “mentir” en torno a las operaciones federales de control migratorio, acusando a líderes demócratas de presentar una imagen distorsionada de los hechos.
El caso de Pretti ha desatado una crisis política en Minneapolis y a nivel nacional en los Estados Unidos, con protestas en las calles, críticas bipartidistas y muestras de indignación por parte de legisladores tanto demócratas como republicanos.
Pretti, descrito por familiares, compañeros de trabajo y testigos como un enfermero compasivo y pacífico, fue abatido por agentes de la Patrulla Fronteriza durante una operación del llamado Operation Metro Surge, un despliegue de agentes federales en la ciudad.
Los videos difundidos muestran que Pretti, quien tenía licencia legal para portar un arma, no presentó amenaza evidente en el momento en que fue reducido y posteriormente alcanzado por disparos, según análisis periodísticos y testimonios.
El incidente ha alimentado exigencias de una investigación independiente y exhaustiva, con diversos legisladores reclamando transparencia y responsabilización, mientras que la administración se mantiene firme en su defensa de las tácticas federales.