El Parlamento Europeo ha aprobado este miércoles, por una ajustada mayoría, solicitar al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) un dictamen sobre la compatibilidad del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur con el Derecho comunitario, una decisión que suspende de facto el proceso de ratificación del pacto.
La iniciativa, promovida por grupos de la izquierda europea, ha salido adelante con 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones, una diferencia de apenas diez votos que refleja la fuerte división existente en la Cámara sobre el acuerdo. El recurso al TJUE busca aclarar si el tratado respeta los tratados europeos y las competencias de la UE, especialmente en materias como medioambiente, agricultura y estándares sociales.
Aunque la decisión del Parlamento bloquea la ratificación, no implica automáticamente la paralización de la aplicación provisional del acuerdo, una facultad que corresponde a la Comisión Europea. Bruselas deberá decidir ahora si mantiene esa aplicación mientras el alto tribunal europeo emite su dictamen jurídico.
El acuerdo UE-Mercosur ha sido objeto de una fuerte controversia política y social en varios Estados miembros, con especial oposición por parte de sectores agrícolas que denuncian competencia desleal y un impacto negativo sobre el campo europeo. La votación de este miércoles añade un nuevo obstáculo a un tratado que lleva años encallado y cuyo futuro queda ahora condicionado al pronunciamiento del TJUE.