La Guardia Civil ha finalizado la inspección del lugar del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) y ha entregado ya un primer atestado al juzgado de Montoro, encargado de investigar las causas del siniestro. Así lo ha confirmado el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en una rueda de prensa celebrada este viernes.
El titular de Interior ha explicado que, una vez concluida la inspección ocular, el instituto armado custodia todos los elementos localizados en la zona que puedan resultar relevantes para la investigación judicial. Marlaska ha subrayado la rapidez de la actuación policial, señalando que la Guardia Civil recibió el aviso del accidente a las 19.47 horas y que la primera patrulla llegó al lugar a las 20.00 horas, visualizando el tren Alvia siniestrado quince minutos después.
El balance de víctimas mortales se ha elevado ya a 45 fallecidos, tras el hallazgo este jueves de los dos últimos cuerpos que permanecían desaparecidos. Ambos fueron localizados bajo el tren Alvia, en una segunda revisión más exhaustiva de los vagones 1 y 2, que se encontraban “en circunstancias muy deterioradas”, según ha detallado el coronel jefe del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil, Fernando Domínguez.
Hasta el momento, 43 víctimas han sido ya identificadas y sometidas a autopsia: 22 mujeres y 21 hombres, uno de ellos menor de edad. De los fallecidos, 40 son de nacionalidad española, además de una ciudadana rusa, una alemana y una marroquí.
Marlaska ha defendido la “inmediatez” y la “respuesta ejemplar” de los servicios públicos ante la tragedia, destacando que los primeros agentes se centraron en socorrer a las víctimas, asegurar la zona y facilitar la evacuación de heridos, activando de inmediato todos los recursos necesarios al constatar la magnitud del siniestro.
El coronel Domínguez ha precisado que el atestado preliminar entregado al juzgado incluye más de 2.500 fotografías aéreas y terrestres y que la inspección se ha estructurado en cuatro fases: el recorrido previo del tren Iryo, los vagones de este convoy, el espacio intermedio entre ambos trenes y los cuatro vagones del Alvia que descarrilaron.
Las diligencias comprenden también el análisis de las cajas negras, que han sido remitidas por la Unidad de Policía Judicial a la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF). La apertura se realizará en Madrid y, tras el volcado de datos, se facilitará una copia a la Guardia Civil para su incorporación a la investigación.
Asimismo, Domínguez ha confirmado que se ha tomado declaración al maquinista del tren Iryo, a varios tripulantes y a algunos viajeros, aunque ha evitado ofrecer detalles por el carácter reservado de las actuaciones. En total, han participado en el dispositivo 976 efectivos de la Guardia Civil, entre unidades de Seguridad Ciudadana, Tráfico, Reserva, Policía Judicial y órganos centrales.
La investigación continúa ahora en sede judicial, con el objetivo de esclarecer de forma definitiva las causas de una de las mayores tragedias ferroviarias registradas en España en las últimas décadas.