El reciente éxito de la selección española en la Eurocopa ha sido un motivo de alegría y celebración en todo el país. Sin embargo, este triunfo también ha dejado entrever ciertos desencuentros entre los jugadores y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Desde el inicio del torneo, el Gobierno de Pedro Sánchez no mostró un apoyo visible hacia la selección. Durante los primeros partidos de la fase de grupos, no hubo presencia de altos cargos del Ejecutivo en los estadios, lo que causó malestar entre los jugadores y el cuerpo técnico, que esperaban un respaldo institucional en un evento de tal magnitud.
El cambio de actitud del Gobierno se produjo solo después de que la selección española comenzara a destacar y avanzar a las rondas eliminatorias. Cuando España empezó a ganar y a generar entusiasmo entre los aficionados, el Ejecutivo decidió sumarse al fervor futbolístico. Esta actitud oportunista fue vista con recelo por parte de los jugadores, quienes sintieron que el apoyo del Gobierno no era genuino.
Además, durante la fase de eliminatorias, la ministra de Educación y portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, asistió a todos los partidos, desde los octavos de final contra Georgia hasta la final contra Inglaterra. Aunque su presencia fue constante, los jugadores percibieron esta repentina muestra de interés como una estrategia política más que como un verdadero apoyo a su esfuerzo y dedicación.
La situación culminó en la final, cuando Pedro Sánchez no fue incluido en el podio durante la ceremonia de entrega de premios. La UEFA decidió que los representantes españoles en el podio fueran el Rey Felipe VI y Pedro Rocha, presidente de la Federación Española de Fútbol. Esta exclusión dejó a Sánchez fuera del momento más importante del torneo, y aunque el presidente del Gobierno pudo asistir a los festejos, no compartió la euforia del equipo en el campo.
El descontento de la selección con Pedro Sánchez se debe, en gran medida, a la percepción de que el apoyo gubernamental llegó tarde y fue motivado más por el deseo de mejorar la imagen del Gobierno que por un auténtico interés en el fútbol y en el equipo nacional. Este desencuentro subraya la importancia de un respaldo genuino y constante hacia los deportistas, especialmente en momentos de gran esfuerzo y compromiso.
Liga de Naciones
Además, el vestuario dirigido por Luis de la Fuente no recibió con agrado que el presidente del Gobierno no les brindara el reconocimiento merecido tras su victoria. Los jugadores sienten que no se les apoyó adecuadamente. Después de 11 años sin títulos, España se impuso en la tanda de penaltis contra Croacia, pero Sánchez no acudió al estadio en Róterdam para recibirles, a diferencia de lo que hizo ahora con su séquito de ministros.
En aquel momento, Sánchez se encontraba en periodo preelectoral, habiendo convocado elecciones generales para el 23 de julio, aunque aún no había iniciado oficialmente la campaña electoral y seguía en funciones. España ganó a Croacia en la Liga de Naciones el 18 de junio, pero por alguna razón, el presidente no quiso recibirles para felicitarlos. Sin embargo, dos meses después, y aun en funciones, ya que no había sido investido presidente, sí decidió recibir a la selección femenina campeona del mundo, lo que evidenció una doble moral.