El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha asegurado este miércoles en el Congreso de los Diputados que dimitirá si la agente que ha denunciado por agresión sexual al exdirector adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional considera que no se ha sentido protegida por el Ministerio.
“De la única persona que podré aceptar cualquier crítica es de la propia víctima. Si la propia víctima no se ha sentido protegida o ha entendido que este ministro le ha fallado en algún sentido, evidentemente yo sí que renunciaré y sí que dimitiré”, ha afirmado durante la sesión de control al Gobierno.
La declaración se produce después de la dimisión del comisario principal José Ángel González, investigado por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer Número 8 de Madrid tras la admisión a trámite de una querella presentada por una subordinada.
“No sabíamos nada”, sostiene el ministro
Marlaska ha defendido que el Ministerio no tenía conocimiento previo de los hechos denunciados hasta que trascendió la admisión de la querella. “No sabíamos nada”, ha reiterado el titular de Interior, subrayando que, una vez conocida la decisión judicial, el DAO presentó su renuncia.
El ministro ha insistido en que su departamento actuará con “absoluto respeto” a la investigación judicial y ha evitado pronunciarse sobre el fondo del asunto al encontrarse el procedimiento en fase inicial.
El PP eleva el tono
Desde la bancada de la oposición, el secretario general del Partido Popular, Miguel Tellado, ha cargado duramente contra el ministro, asegurando que “da náuseas ver a Marlaska sentado en el banco azul” tras conocerse la investigación al número dos de la Policía.
En la misma línea, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha afirmado que “España se está cayendo a pedazos” y se ha preguntado “qué más puede pasar en nuestro país” tras las últimas informaciones sobre el caso.
Investigación judicial en marcha
El juzgado ha citado al exDAO a declarar como investigado el próximo 17 de marzo. La agente denunciante también comparecerá ese mismo día para ratificar su relato. La querella incluye, además del presunto delito de agresión sexual, la petición de investigar posibles coacciones y lesiones psíquicas.
El caso se encuentra en fase de diligencias previas y será el órgano judicial quien determine si existen indicios suficientes para continuar el procedimiento. Mientras tanto, el Ministerio del Interior insiste en que se respetará la presunción de inocencia y la protección de la denunciante.