El Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendía este miércoles el preacuerdo alcanzado entre el PSC y ERC. Este prepara el terreno para el establecimiento en Cataluña de un concierto económico a medida. Durante la rueda de prensa de balance del curso político en La Moncloa, Sánchez elogiaba el preacuerdo alcanzado con los republicanos catalanes. Y cuando se le preguntó en la misma si otras Autonomías podrán recibir las mismas condiciones que Cataluña, el mismo aseguró que se trata de un paso «incuestionable» en la dirección de una «federalización del Estado autonómico».
Sánchez proseguía comentando el pacto entre el PSC y ERC: «He dicho que es una negociación bilateral la que se abriría en este caso con la Generalitat de Cataluña, y también lógicamente corresponde a un espacio multilateral la negociación y el acuerdo del nuevo sistema de financiación autonómica, pero que efectivamente estamos dando un paso en la federalización de nuestro estado autonómico».
Las bases de ERC deben validar el pacto
A pesar de la defensa del acuerdo por parte de Sánchez, las bases de Esquerra deben todavía dar el visto bueno, y parte de los militantes no están dispuestos a pactar con el PSC, optando en su lugar por formar un gobierno de coalición independentista. El Presidente del Gobierno ya obtuvo el aval de sus militantes, y aseguraba que «todos los socialistas, o al menos una amplia mayoría» quieren que Salvador Illa presida la Generalitat.
Además, y a la espera del refrendo por parte de los militantes de ERC, Sánchez afirmaba que este principio de acuerdo es positivo no solo para Cataluña, sino también para el resto de España. Aprovechaba para sacar pecho de la gestión de su gobierno, caracterizado en parte por aumentar los fondos destinados a las Autonomías. «Estamos sentando las bases para la normalización, y también para la resolución de uno de los principales problemas territoriales que ha vivido España», aseveraba.
Además, Pedro Sánchez decía que el acuerdo trata el tema de la solidaridad interterritorial, y se enorgullecía de que un partido independentista «se comprometa» con la misma. Y es que según el mismo, esto demostraría la existencia de «un sentido socioeconómico que trasciende las fronteras de Cataluña y que compromete también a las partes firmantes en el desarrollo económico y social del resto del Estado». Así, Sánchez dice que defiende este acuerdo «con pasión», porque el mismo afirmaría la igualdad y calidad de los servicios públicos «en todos y cada uno de los territorios de España».