El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a mencionar este lunes la posibilidad de que Washington impulse una “toma de control amistosa” de Cuba, en medio de la profunda crisis energética y económica que atraviesa la isla.
Durante una rueda de prensa en Miami, el mandatario aseguró que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, está negociando con representantes del Gobierno cubano, aunque esta afirmación ha sido negada en varias ocasiones por las autoridades de La Habana.
“Podría darse una toma de control amistosa”, afirmó Trump ante los periodistas.
Trump advierte de que podría no ser «amistosa»
El presidente republicano también dejó abierta la posibilidad de que el proceso no sea necesariamente pacífico.
“O puede que no sea una toma de control amistosa. Y no importaría, porque están realmente acabados. Están en ruinas”, declaró Trump al referirse a la situación económica y energética de la isla.
El mandatario sostuvo que Cuba atraviesa una grave crisis humanitaria, marcada por la falta de combustible, electricidad y recursos financieros.
El fin del apoyo venezolano agrava la crisis cubana
Trump vinculó el deterioro de la economía cubana con la pérdida del apoyo energético que durante años proporcionó Venezuela.
“El régimen Castro vivía de Venezuela. Ahora ya no viven de Venezuela. No les envían energía, ni combustible, ni petróleo ni dinero”, afirmó el presidente estadounidense.
Tras el derrocamiento del presidente venezolano Nicolás Maduro a comienzos de año durante una operación militar estadounidense, Washington cortó el suministro de crudo venezolano a La Habana y amenazó con imponer aranceles a los países que exporten petróleo a la isla.
Presión económica para forzar un acuerdo
La Casa Blanca considera que el bloqueo energético está acelerando el colapso económico del régimen cubano.
Según Trump, esta situación podría empujar a La Habana a negociar un acuerdo con Washington.
“Van a hacer un trato o nosotros lo arreglaremos con igual facilidad”, aseguró el mandatario.
En las últimas semanas, el presidente estadounidense ha reiterado en varias ocasiones que el Gobierno cubano “está a punto de colapsar”, mientras el secretario de Estado Marco Rubio lidera los contactos diplomáticos relacionados con la isla.