El presidente de Donald Trump ha reiterado este miércoles su intención de que Estados Unidos asuma el control de Groenlandia, después de que una reunión celebrada en la Casa Blanca entre miembros de su gabinete y una delegación de Dinamarca concluyera sin resultados concretos.
“Veremos qué pasa con Groenlandia. Necesitamos Groenlandia para la seguridad nacional, así que veremos qué pasa”, afirmó Trump en declaraciones a la prensa desde el Despacho Oval. El mandatario subrayó, no obstante, que su Administración mantiene “una muy buena relación” con Copenhague, pese a las diferencias de fondo sobre el estatus del territorio ártico.
Washington insiste en el valor estratégico de Groenlandia por su ubicación geopolítica y sus recursos, en un contexto de creciente competencia en el Ártico. La posición estadounidense choca con la postura danesa, que ha reiterado en anteriores ocasiones que la isla no está en venta y que cualquier decisión sobre su futuro corresponde a sus instituciones y a su población.
La falta de avances en la reunión confirma el estancamiento diplomático en torno a un asunto que vuelve periódicamente al primer plano internacional y que mantiene abiertas las tensiones entre aliados tradicionales.