El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destacó los logros de su gobierno en un discurso ante el Congreso. Aseguró que el país «ha dejado de ser woke» y que su administración está restaurando valores tradicionales. Su intervención abarcó temas como política de género, migración, impuestos y defensa.
Trump anunció la prohibición de la participación de personas trans en competiciones femeninas. Su administración estableció como norma el reconocimiento de solo dos sexos. También eliminó normativas que promovían la equidad de género en el deporte. Según el presidente, estas medidas protegen a los menores y evitan la imposición de «ideologías radicales».
Prohibición del cambio de sexo en menores
Trump pidió al Congreso que apruebe una ley para prohibir las cirugías de cambio de sexo en menores. Aseguró que esta práctica debe terminar y que «nadie nace en el cuerpo equivocado». Su objetivo es impedir de forma permanente estas intervenciones médicas.
El mandatario anunció reducciones de impuestos para ciudadanos y empresas. Su meta es estimular el crecimiento económico y aliviar la carga fiscal. También propuso derogar la ley que destina 52.700 millones de dólares a la industria de semiconductores. Considera que estos fondos deben destinarse a otras prioridades.
Trump elogió a Elon Musk, quien lidera el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE). Destacó su labor en la eliminación de gastos innecesarios y la optimización del presupuesto federal. Aseguró que Musk está ayudando a mejorar la administración pública.
Endurecimiento de la política migratoria
El presidente habló de una «ofensiva sin precedentes» contra la inmigración ilegal. Su administración ha reforzado el control fronterizo y acelerado las deportaciones. Según Trump, estas medidas son clave para garantizar la seguridad del país.
El mandatario reiteró su intención de «conseguir» Groenlandia. También insistió en la necesidad de «recuperar» el canal de Panamá. Argumentó que ambos movimientos fortalecerían la influencia geopolítica de Estados Unidos.
Trump finalizó su discurso con un mensaje de confianza. Aseguró que «la era dorada de Estados Unidos está comenzando». Prometió un país más fuerte, próspero y seguro.