El senador republicano Lindsey Graham ha pedido retirar las bases militares de Estados Unidos de España después de que el Gobierno español rechazara apoyar la ofensiva militar contra Irán.
Durante una entrevista en la cadena Fox News, el senador por Carolina del Sur afirmó que Washington debería trasladar sus instalaciones militares y aeronaves fuera del territorio español.
“Quiero nuestras bases y bases aéreas fuera de España”, declaró Graham, quien además pidió que otros aliados de la OTAN adopten medidas similares.
Críticas a la posición del Gobierno español
El senador republicano argumentó que España se ha opuesto a participar en la ofensiva militar destinada, según dijo, a “hacer caer el régimen” iraní, por lo que considera que Estados Unidos no debería mantener su infraestructura militar en el país.
Graham realizó estas declaraciones mientras analizaba los primeros diez días de la campaña militar estadounidense en Irán, iniciada tras los ataques coordinados con Israel contra instalaciones del régimen de los ayatolás.
Escalada de tensión entre Washington y Madrid
Las palabras del senador llegan en un momento de creciente tensión diplomática entre Washington y el Gobierno español.
La semana pasada, el presidente estadounidense Donald Trump amenazó con suspender el comercio con España e imponer un embargo económico tras la negativa del Ejecutivo de Pedro Sánchez a permitir el uso de las bases militares de Base Naval de Rota y Base Aérea de Morón en las operaciones contra Irán.
“España no tiene absolutamente nada que necesitemos, salvo gente estupenda. Tienen gente estupenda, pero les falta un gran liderazgo”, afirmó Trump en declaraciones recientes.
El papel estratégico de las bases en España
España alberga varias instalaciones clave dentro de la arquitectura de defensa de Estados Unidos y de la OTAN en el Mediterráneo.
Entre ellas destacan la base naval de Rota, donde están desplegados destructores del escudo antimisiles de la Alianza Atlántica, y la base aérea de Morón, utilizada como plataforma logística y de despliegue rápido para operaciones en Europa, África y Oriente Medio.
La eventual retirada de estas instalaciones supondría un cambio significativo en la presencia militar estadounidense en el sur de Europa y podría alterar el equilibrio estratégico en la región.
Postura del Gobierno español
El Gobierno de Pedro Sánchez ha defendido que las operaciones militares contra Irán constituyen “un error con consecuencias imprevisibles”, marcando así una clara distancia respecto a la estrategia impulsada por Washington y Tel Aviv en el conflicto.
La crisis diplomática abierta entre ambos países podría intensificarse si las presiones políticas en Estados Unidos para reconsiderar el despliegue militar en España continúan aumentando.