Pablo Martínez, sobrino de la cocinera asesinada en marzo en una cárcel de Cataluña, lleva semanas pidiendo justicia para su tía. La familia de la trabajadora califica de «indigno» que la persona que estaba al frente de la prisión de Mas d’Enric haya sido nombrada coordinador de seguridad y pide la dimisión de la consellera de Justicia Gemma Abasart. Desconfían, además, de los informes que apuntaban a un «riesgo cero» del asesino de Nuria, al que varios compañeros de módulo y la propia Nuria denunciaron por mal comportamiento.
