Julissa Guerrero, médico residente y miembro de la asociación MIR España, denuncia una de las situaciones más duras que se viven dentro de la formación sanitaria: “¡Sufrió un aborto y tuvo que esperar a acabar la guardia!”. Guerrero expone la realidad de la explotación laboral que sufren miles de MIR en España, obligados a soportar jornadas interminables, falta de descansos adecuados y condiciones que ponen en riesgo su salud física y mental.
