El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha dictado una sentencia que confirma lo que desde hace meses se viene denunciando: la mayoría de los llamados “menas” no son realmente menores de edad. Pruebas realizadas en distintas comunidades autónomas, como Aragón, revelan que hasta el 90% de los casos analizados resultaron ser adultos. Sin embargo, en regiones gobernadas tanto por PSOE como por PP, estas pruebas se niegan sistemáticamente.
