La comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso por la invasión de Ceuta roza lo grotesco, aunque a estas alturas ya pocos nos sorprendemos. Pedro Sánchez se ha presentado ante la cámara baja apenas veinticuatro horas después de que saliera a la luz un demoledor documento policial remitido a la Audiencia Nacional que investiga lo ocurrido. Un informe que confirma lo que era un secreto a voces: la entrada de miles de personas a través de la frontera ceutí a finales de julio no fue un fenómeno casual ni espontáneo, sino un episodio orquestado desde las entrañas del aparato de seguridad de nuestro vecino del sur.
