Iñigo Bilbao expresa una profunda decepción con respecto a la digitalización del cuaderno digital de los agricultores. Califica esta situación como una vergüenza, especialmente al compararla con aplicaciones bancarias modernas que funcionan de manera bidireccional sin problemas. Destaca la necesidad de que el cuaderno de campo también pueda operar de esta manera, permitiendo a los agricultores realizar anotaciones en tiempo real. Sin embargo, menciona que existen problemas informáticos y complicaciones técnicas que impiden esta funcionalidad. Este contraste con otras aplicaciones digitales más avanzadas genera una sensación de incredulidad y frustración en relación con el progreso tecnológico en el sector
