En Alemania, las violaciones han aumentado un 98% respecto al año anterior, con más de 12.700 casos registrados en 2024. Ante este alarmante panorama, una socióloga ha propuesto al gobierno un controvertido dispositivo de defensa personal femenino: una trampa vaginal con púas, inspirada en un prototipo presentado durante el Mundial de Sudáfrica 2010. ¿Es esto una solución efectiva o un síntoma del fracaso político y social ante la inseguridad? Analizamos la propuesta, su historia, y el debate ético y práctico que ha generado.
