Una oleada de disturbios ha sacudido Belfast en las últimas horas. Fachadas ennegrecidas, coches y autobuses quemados y manifestaciones con un componente antimigratorio.
El motivo: un supuesto intento de homicidio de un hombre de nacionalidad sudanesa que sobre las diez y media de la noche de este martes, en medio de la calle, intentó degollar a un británico de unos 40 años.
