Álvaro García Ortiz, fiscal general del estado, compareció en la Comisión de Justicia del Senado tras ser imputado por el Tribunal Supremo por presunta revelación de secretos. En su intervención, defendió su permanencia en el cargo, asegurando que no dimitirá, aunque considera que sería lo más cómodo. Afirmó que no puede defenderse políticamente debido a su rol, pero insistió en la legitimidad que le otorgan las leyes. También abordó el caso de las muertes en residencias de ancianos, e incluso implicó a varios miembros del PSOE en una posible trama política. Mientras tanto, el Partido Popular ha pedido a Bruselas que investigue su continuidad al frente de la Fiscalía General del Estado por posibles violaciones de independencia judicial. ¿Qué opinas de su defensa?
