El Congreso de los Diputados aprueba una reforma del reglamento de acreditación que restringe la entrada y la cobertura de ciertos periodistas y medios digitales. La medida permite que los partidos políticos decidan qué periodistas son “aptos” y cuáles quedan fuera, dejando sin acceso a blogs, influencers y medios críticos. La polémica surge al aplicarse la norma: algunos medios señalados por el Gobierno quedan fuera, mientras otros afines pueden seguir acreditados. Una decisión que pone en debate la libertad de prensa y el control político sobre la información en España.
