Ante la marea de jóvenes españoles que han salido a las calles con banderas —y sin miedo a los prejuicios— a celebrar la victoria de la selección de fútbol ante Francia, Fernando Paz observa: «Estas celebraciones son la demostración más palpable de que el ser humano necesita trascenderse a sí mismo… necesita sentirse partícipe de algo más grande que él mismo y que tradicionalmente ha llevado un nombre: Patria».
