En España, la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales sigue atascada en el Congreso por falta de apoyos políticos. Pero Asturias ha decidido dar un paso al frente. El Principado pondrá en marcha un plan piloto para ensayar la semana laboral de 32 horas, equivalente a cuatro días de trabajo. La iniciativa se dirige, en esta primera etapa, a empresas privadas que participen de manera voluntaria. El Gobierno asturiano destinará 35.000 euros a este proyecto, fondos que se emplearán en un estudio detallado sobre su impacto en la productividad, en la organización de las empresas y en la calidad de vida de los trabajadores.
