La inmigración ilegal eleva al máximo la tensión en España. Un total de 31.155 personas han llegado a España en lo que va de año, un 66,12% más que en el mismo periodo del año pasado. La situación es alarmante y parece que no tiene pinta de detenerse, sino que sigue aumentando a una velocidad de vértigo y sin control. Mientras, las calles españolas se llena delitos, robos, violaciones y generan una inseguridad que hasta el propio Arnaldo Otegui ha tenido que solicitar el control de la inmigración vasca. Asegura que «la identidad de la nación (vasca) está en riesgo».
